Desesperado pedido de ayuda desde Cuba
Ante el incremento de la belicosidad de los discursos de Donald Trump, crecen los llamados contra la posible invasión de EE.UU.
NOTICIAS
5/27/20264 min read


Las calles de La Habana, afectadas por el bloqueo estadounidense. Fuente: La izquierda diario.
Integrantes de la sociedad civil cubana comenzaron una campaña internacional para visibilizar el peligro que entraña para los habitantes de la isla la dialéctica belicista que el presidente de los Estados Unidos ha relanzado en la última semana.
La misiva, pone en claro que Cuba no representa una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos, y para ningún país, y destaca el rol que los médicos cubanos han tenido en paliar enfermedades a lo largo del mundo como verdaderos promotores de la paz. De la misma manera, advierten que una intervención estadounidense no sería una campaña de liberación ni una medida quirúrgica, sino una verdadera tragedia que se pagara en vidas de civiles. Por tal motivo hace un llamamiento a que la comunidad internacional establezca una posición firme de freno a las amenazas de Trump.
Recordemos que es una característica de los Presidentes estadounidenses elevar el tono de las disputas con el gobierno cubano, como una manera de atraer el voto anticastrista que continúa siendo muy relevante en el estado de Florida y como una justificación del embargo que ese país ejerce sobre Cuba, de manera ininterrumpida desde el año 1962.
Sin embargo, en los últimos meses, las declaraciones belicistas se han visto acompañadas de acciones concretas, como el bloqueo petrolero que Donald Trump ha impuesto, de manera ilegal sobre la isla. En la actualidad la Cuba, que no produce petróleo, se encuentra privada del elemento. Una vez producido el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, Cuba perdió la asistencia energética brindada por Venezuela. Esta situación se ha agravado de tal manera que llevó al canciller cubano, Bruno Rodríguez a declarar: "Hago un llamado a la comunidad internacional para que se movilice para evitar una catástrofe humanitaria que podría imponerse por la vía de las armas o por el bloqueo de combustible". "Ha llegado el momento de la solidaridad hacia Cuba" concluyó el funcionario.
Recordemos que el año 2026 comenzó con la operación que los Estados Unidos llevaron adelante en Caracas para secuestrar al presidente Nicolás Maduro e instalar a Delcy Rodríguez en el gobierno de Venezuela. Dicha operación se llevó adelante después de semanas de aumento de la retórica belicista y la construcción de una “causa” para la intervención en la participación de Maduro en un ignoto “Cartel de los Soles”. Con el tiempo se hizo público que dicho cartel no existía. Semejante antecedente enciende todas las alarmas en Cuba.
Debemos recordar que la semana pasada, Washington acusó al expresidente Raúl Castro de asesinato, por el derribo de dos avionetas tripuladas por integrantes de grupos anticastristas en 1996 cuando se desempeñaba como Ministro de Defensa. Más allá de la cuestionada legalidad de una denuncia sobre hechos ocurridos hace más de treinta años, el sentido de la operación quedó en evidencia cuando el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, declaró que se encontraba listo para implementar por la fuerza el régimen de gobierno de la isla.
A continuación, reproducimos el texto completo de la carta:
CARTA ABIERTA A LA SOCIEDAD CIVIL MUNDIAL
A LOS DEFENSORES DE LA PAZ Y A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
Desde Cuba: Un llamado a la vida frente a los tambores de guerra
Excelencias, líderes de organizaciones sociales, defensores de los derechos humanos y ciudadanos del mundo:
Nos dirigimos a ustedes en una hora de extrema gravedad. El aumento de una retórica agresiva y las amenazas de intervención militar por parte de sectores extremistas de los Estados Unidos contra Cuba han dejado de ser simples consignas políticas para convertirse en un peligro real que amenaza la paz de la región y la vida de millones de seres humanos.
Acudimos a la Sociedad Civil Internacional no para pedir favores, sino para apelar a la justicia y a la memoria.
Cuba es una nación pequeña que ha hecho de la solidaridad su bandera más alta. Mientras otros exportan armas, Cuba ha exportado vida.
Durante décadas, nuestro país ha enviado brigadas médicas a los rincones más olvidados del planeta, combatiendo el ébola en África, el cólera en Haití, la ceguera en América Latina y la COVID-19 en más de 40 países.
Somos un pueblo que comparte lo que tiene, no lo que le sobra, bajo la convicción de que la salud es un derecho humano universal.
¿Es esta la nación que merece ser agredida? ¿Es este el pueblo cuya integridad debe ser amenazada con portaaviones y misiles?
Una agresión militar contra Cuba no sería un "proceso quirúrgico" ni una "liberación". Sería una masacre de civiles.
El costo humano sería incalculable. Nuestros niños, que hoy asisten a escuelas seguras, y nuestros ancianos, protegidos por un sistema de salud universal, serían las primeras víctimas de la barbarie.
Una guerra en el corazón del Caribe desataría una tragedia humanitaria que afectaría no solo a nuestra isla, sino a la estabilidad de todo el hemisferio.
La historia nos ha enseñado que las bombas nunca han sembrado democracia, solo han dejado tras de sí escombros, orfandad y resentimiento.
La paz no es solo la ausencia de conflicto; es el respeto al Derecho Internacional, a la soberanía de los pueblos y a la Carta de las Naciones Unidas.
Hacemos un llamado urgente a la movilización mundial:
1. Exigimos el respeto a la vida: Pedimos a los líderes de la sociedad civil que levanten sus voces en todos los foros posibles para denunciar el aventurerismo bélico.
2. Apostamos por la diplomacia: Instamos a la comunidad internacional a presionar por soluciones basadas en el diálogo, el respeto mutuo y la convivencia civilizada entre los Estados.
3. Protección de la infancia: Llamamos a proteger el derecho de nuestros niños a vivir en paz, sin el trauma del estruendo de la guerra sobre sus hogares.
Cuba no representa una amenaza para la seguridad de ninguna potencia. Nuestra única "arma" ha sido la resistencia y la solidaridad internacional. No permitan que el odio de unos pocos decida el destino de todo un pueblo generoso.
Líderes del mundo, activistas, intelectuales, artistas y gente de buena voluntad: Detengan la mano del agresor antes de que sea tarde.
La humanidad no necesita más guerras; necesita más médicos, más libros y más pan.
En nombre del decoro, de la justicia y de la vida, les pedimos que se unan a nuestro clamor:
¡No a la guerra contra Cuba!
¡Sí a la Paz y a la Vida!
Atentamente,
Henry Omar Pérez
Periodista y Comunicador Social
Miembro de la sociedad civil cubana
