El día de las trabajadoras

En el día de los trabajadores y las trabajadoras, ponemos el foco en la situación actual de las mujeres.

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5/1/20264 min read

Durante los paros internacionales del 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, se construyó la consigna “Las mujeres mueven el mundo”, para visibilizar el fundamental aporte que las mujeres realizan con su labor diaria y que no es reconocido por el sistema en el que vivimos. El trabajo reproductivo (es decir todo aquel trabajo necesario para que las y los trabajadores puedan presentarse a trabajar una nueva jornada y que nuevos/as trabajadores/as puedan reemplazar a aquellos/as que fallecen o salen del mercado labor) no resulta remunerado. Resulta necesario destacar una vez más que las personas tienen derecho a ser cuidadas; no obstante, todos aquellos aspectos vinculados con la alimentación, el cuidado en la enfermedad, el embarazo, entre otros, vitales para el proceso productivo, no son reconocidos ni remunerados, se trata de un trabajo que recae mayormente sobre las mujeres, cuyas jornadas laborales asimismo, se prolongan con la labor dentro de la casa y muchas veces con el sostenimiento de espacios comunitarios.

El trabajo reproductivo no remunerado recae de manera desproporcionada sobre las mujeres.

Dentro de casa

De acuerdo con lo informado por el INDEC en el Censo Nacional de Hogares 2022, el 15% de los hogares del país son monoparentales, es decir que se encuentran a cargo de un único adulto. El 80% de esos hogares, están compuestos por una madre y sus hijos/as, son monomarentales, una proporción abrumadora. El 90% de las mujeres que sostienen hogares monomarentales, participan del mercado laboral y el 39,8% de ellas lo hacen en condiciones de informalidad. Es decir que suman a las jornadas laborales la responsabilidad exclusiva de la administración de esos hogares.

Por tal motivo, no debería llamarnos la atención que las mujeres destinan 6 horas y 31 minutos diariamente a trabajos de cuidado, mientras que entre los varones ese mismo tiempo se reduce a 3 horas y 40 minutos, prácticamente la mitad del tiempo. Esa cantidad de tiempo no es retribuido pecuniariamente.

Pero además de ser el sitio donde se realiza el trabajo no remunerado, los hogares pueden convertirse en verdaderas trampas para muchas mujeres. De acuerdo con el Registro Nacional de Femicidios de la Corte Suprema de Justicia en 2024, el 79% de los femicidios ocurrió en la vivienda de las víctimas. Los números son desalentadores. En el primer trimestre de 2026, se contabilizaron 73 femicidios, 2 de ellos cometidos en la Provincia de San Luis.

Por último, corresponde señalar que la situación económica, marcada por un endeudamiento excesivo de los hogares, a los que se suman la sobrecarga laboral, ha marcado un aumento significativo del consumo de medicamentos antidepresivos y que se vea deteriorada su salud mental. Recientes estudios arrojan que el 59% de las entrevistadas dijeron sentirse estresadas, mientras que el 58% reporta problemas para conciliar el sueño.

El nivel de informalidad laboral es considerablemente mayor entre las mujeres.

Fuera de la casa

La situación laboral de las mujeres se ve particularmente condicionada por la crisis económica. De acuerdo con el INDEC y los datos del Ministerio de Capital Humano de la Nación de 2025, la tasa de actividad (es decir la proporción entre la población económicamente activa (PEA) y la población total) entre los varones es del 50,8%, mientras que entre las mujeres desciende al 39,8%. Por otra parte, de cada 100 puestos de trabajo registrado, sólo 29 son ocupados por mujeres.

En San Luis, por su parte, las mujeres tienen niveles más bajos de registro y niveles más altos de inestabilidad laboral que los varones. En algunos sectores, como el del trabajo doméstico, la precariedad laboral alcanza al 97% del total.

¿Dónde trabajan las mujeres en San Luis? Los rubros más feminizados son:

1. Salud y servicios sociales: 73% de mujeres

2. Enseñanza: 71,2%

3. Comercio: 3.533 mujeres, el rubro con más empleadas

4. Industria: 2.427

5. Alojamiento y gastronomía: 1.127

Cabe señalar que esos sectores son aquellos que más están sufriendo el desfinanciamiento y en el que más se está precarizando el desempeño laboral.

Por el contrario, los rubros más masculinizados son:

  • Construcción: solo 5% mujeres

  • Petróleo y minería: 3,8% de mujeres

  • Industria manufacturera: 80% varones, y las mujeres ahí enfrentan más del doble de precariedad que los varones.

Es decir que, los trabajos en los sectores más dinámicos de la economía y que concentran los mayores niveles de remuneración se encuentra ocupados por varones.

Las mujeres concentran la mayoría del trabajo que sostiene las instituciones comunitarias.

Trabajos Comunitarios

Si bien no hay datos actualizados, se estima que en la Provincia de San Luis, hay por los menos 4.000 merenderos que son sostenidos, de manera casi exclusiva, por mujeres. Estas instituciones se mostraron como fundamentales ante crisis como la de la Pandemia de Covid-19 y son esenciales ante crisis económicas como la que estamos atravesando.

En 2025 el Ministerio de Capital Humano, bajo la dirección de Sandra Petovello, eliminó el Registro Nacional de Comedores y Merenderos (RENACOM) con el argumento de fortalecer el Programa Alimentar Comunidad. Esta medida, formalizada mediante la Resolución 393/2025, dejó sin efecto las normativas que desde 2020 agrupaban a los espacios sociales que recibían asistencia alimentaria del Estado.

Hoy el Gobierno de San Luis, a través del Programa “Barrios Populares”, entrega harina y azúcar a espacios colectivos, pero la falta de insumos exige más a las mujeres que sienten el compromiso de dar respuestas a las y los niños de su barrio que tienen hambre.

En el día del trabajador y la trabajadora, no podemos dejar de señalar que las mujeres siguen siendo doblemente explotadas, como trabajadoras y como mujeres.