El Municipio censura mesa debate sobre “Ruralidad”
En medio de la discusión sobre el Ordenamiento Territorial en Villa de Merlo, denunciaron un nuevo acto de censura del Municipio. Se suma a los hechos de la semana pasada.
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6/2/20263 min read
El salón comunitario del Barrio Dabal.
Tras haber negado a los miembros de la Facultad de Turismo y Urbanismo de la Universidad Nacional de San Luis el uso del Centro de Convenciones, durante la semana pasada, integrantes de la Facultad denuncian que en esta oportunidad le fue negado, a menos de 48 horas del comienzo de la actividad prevista, el uso del Salón Comunitario del barrio Dabal. De acuerdo con las fuentes, la negativa fue efectuada por el descentralizador del barrio, Gabriel Murúa, quien afirmó que se debía a que “ustedes están en contra del gobierno”.
Así, el rol de los descentralizadores se consolida aplacando cualquier consulta, iniciativa o propuesta vecinal. De esta manera, los descentralizadores vuelven a quedar en evidencia por convertirse en elementos que, en vez de facilitar la participación, se convierten en un obstáculo más que los vecinos deben sortear para que sus voces sean oídas.
Docentes de la FTU habían convocado a la realización de una mesa de trabajo colaborativa para discutir la ruralidad en la Villa de Merlo en el marco del proceso de Ordenamiento Territorial para este jueves 4 de junio a las 17:00 hs. Sin embargo, el descentralizador del barrio, se comunicó con los organizadores para impedirle el uso del Salón por los motivos mencionados.
Una vez más, el Municipio, se apropia apropiarse de infraestructura —como lo es el salón vecinal—, para censurar una actividad que tiene como objetivo promover la participación ciudadana.




Salón Comunitario del Barrio Dabal. Foto: Infomerlo.
Esta decisión debe comprenderse en el deseo del Municipio de la Villa de Merlo, de evitar la participación popular en la discusión sobre el Plan de Ordenamiento Territorial. Más allá de lo que declaman públicamente funcionarios y concejales oficialistas, sus acciones demuestran, de manera reiterada, un interés por limitar la participación popular en los asuntos públicos.
En este sentido, este nuevo episodio debe entenderse en conjunto con la prohibición de uso del Centro de Convenciones para la realización de una mesa de discusión sobre el tema agua, de la que iban a participar diversos sectores de la ciudadanía. En aquella oportunidad la suspensión llegó el mismo día en que se realizaba la actividad que debió reprogramarse lo que dificultó la participación de muchos interesados.
Pero los antecedentes no terminan ahí. Recordemos la sanción de la Ordenanza N° 917 que restringió la participación de sectores de la población en el proceso de aprobación de los estudios de impacto ambiental en la Villa. Recordemos que dicha Ordenanza se encuentra judicializada y que los tribunales deben expedirse sobre su constitucionalidad. Con este antecedente, el Concejo Deliberante impulsó la aprobación de un Plan de Ordenamiento Territorial que fue duramente criticado durante la audiencia pública. Se abrió un período de seis meses para trabajar sobre el Plan, situación en la que nos encontramos en este momento. Sin embargo, la participación de la ciudadanía a nombre propio sigue brillando por su ausencia, y el oficialismo se encuentra obsesionado por evitar que esas voces sean oídas.
Sin embargo, el tema lentamente se está instalando en la opinión pública y comienza a exigir su participación. Recordemos que el sábado pasado los vecinos del barrio El Pantanillo realizaron un taller barrial para planificar su desarrollo y exigir las históricas deudas que la ciudad tiene con ellos.
A esta hora. la resolución del tema está en curso, pero vecinos del barrio solicitan al Municipio de Merlo que recapacite en su postura.
