La economía a dos velocidades: récord exportador y el ingreso popular frenado

En el programa Aire Fresco recibimos la columna de Matías García para hablar de a marcha de la economía.

NOTICIAS

Redacción

10/28/20263 min read

Escuche la columna de Matías García aquí:

Si bien los informes oficiales señalan que la Argentina alcanzó marcas históricas en sus ventas al exterior, la realidad cotidiana en los comercios, talleres y negocios muestra un escenario completamente diferente.

Para explicar esta aparente contradicción entre la macroeconomía y la economía diaria, el especialista Matías García plantea que el sistema actual funciona como una ruta de dos carriles que circulan a velocidades totalmente distintas.

La ruta de los dos carriles

Por un lado se encuentra el carril rápido, integrado por el sector energético de Vaca Muerta, la minería y el campo. Por el otro, el carril lento agrupa a la industria, la construcción y el comercio.

Al respecto, García advierte sobre el impacto social de esta asimetría:

“El problema es que en este segundo carril, el carril lento, el carril que está prácticamente frenado, viaja la mayoría de la gente que trabaja. Ahí está el principal problema de esto.”

Récords en dólares sin derrame interno

Durante el mes de septiembre, las exportaciones superaron los 10.000 millones de dólares, marcando un hito histórico para el país impulsado principalmente por el sector de combustibles y energía. Sin embargo, el especialista explica que este ingreso masivo de divisas no se refleja en la economía real debido a la baja capacidad de generación de empleo de estos sectores:

“Un pozo petrolero o una mina producen mucho valor con relativamente muy poca gente [...] Los ganadores de este modelo, que son minería, hidrocarburos, finanzas y agro, explican menos del 10% del empleo privado registrado. Y los que vienen perdiendo, que son construcción, industria, comercio, ni hablar del sector público, explican más del 50%.”

De este modo, se generan altos montos de exportación mediante actividades intensivas en capital, pero estas no logran traccionar la demanda de empleo ni dinamizar el mercado interno.

El impacto en San Luis y las economías regionales

En el ámbito provincial, las consecuencias de esta desaceleración industrial se reflejan con mayor intensidad. Mientras que la industria nacional ha sufrido retrocesos, el empleo industrial en San Luis experimentó una caída del 11,3%, situando a la provincia entre las más afectadas del país.

En las regiones turísticas donde la actividad depende centralmente de los servicios y el consumo interno, la situación se vincula directamente con el poder adquisitivo de los trabajadores:

“El turista que va a Merlo no viene con los dólares de Vaca Muerta, sino que viene con el sueldo que cobra en Córdoba, en Buenos Aires, en Rosario o en San Luis Capital. El turismo del Valle depende del mercado interno, de los bolsillos de los trabajadores.”

Como consecuencia de ello, el comportamiento del consumo turístico se ha modificado notablemente:

“La gente sale con la calculadora en mano. Sale un poco más, gasta menos por día y se queda menos días [...] El que antes comía afuera todos los días, ahora come una vez y se compra en el súper y cocina en la cabaña.”

Consideraciones finales

Para García, la divergencia entre los indicadores macroeconómicos y el bienestar de la población radica en los diferentes termómetros con los que se mide la realidad:

“El récord lo podemos medir en dólares, pero el bienestar se mide en trabajo, en salarios [...] Los principales sectores que rápidamente derraman son la industria, el comercio, la construcción, y sobre esos sectores estamos lejos de ver algún tipo de políticas que incentiven o al menos contengan.”

De este modo, comprender estas dos velocidades económicas resulta fundamental para dimensionar el impacto local de las medidas nacionales y evaluar las decisiones que se toman a nivel regional.