San Luis en el podio de las provincias donde más pega la crisis de endeudamiento

El porcentaje de deudores “irrecuperables” de la Provincia de San Luis es el segundo más alto del país.

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7/29/20263 min read

Fuente: IAG.

De acuerdo con un informe de la Consultora Instituto Argentina Grade (IAG) la provincia San Luis cuenta se ubica en segundo lugar a nivel nacional en el triste ranking sobre el mayor porcentaje de deudores “irrecuperables” dentro de las carteras crediticias. La provincia mostró un 21,7%, empatada con La Rioja y solo superada por San Juan que alcanzó el 23,8%.

De esta manera, uno de cada cinco préstamos otorgados a los san luiseños, se encuentra en este momento en situación de incobrables. De acuerdo con la clasificación del Banco Central de la República Argentina, se encuentran en esta categoría aquellos que cuentan con una línea de crédito que registran, por lo menos, un año de atraso en sus pagos. Es decir, que la situación puede empeorarse con aquellos que cuentan con moras en sus pagos que no han llegado aún al año.

Es posible observarse que la tendencia es hacia el aumento de los porcentajes es posible dado que los porcentajes aumentaron significativamente en el último año. Cuando se compara mayo de 2025 con mayo de 2026, en nuestra provincia, el número creció más del 70%, pasando del 12,7% a este 21,7%. A nivel nacional el crecimiento fue aún mayor (75,5%) pasando del 9,8% al 17,2%.

Debe mencionarse que el informe trabaja sobre el total de las deudas contraídas en el país, tanto con entidades financieras formalizadas como con las llamadas “billeteras virtuales” que cuentan con ningún tipo de regulación en lo que respecta a las condiciones para el otorgamiento de préstamos. Quedan excluidas del estudio las deudas contraídas por fuera del procedimiento formal (préstamos de familiares o amigos) o aquellos que se encuentran al margen de la ley (como prestamistas u otros componentes delictuales). Es decir que el mapa del endeudamiento de los argentinos es aún más amplio, aunque las consecuencias de la morosidad asumen formas aún más dramáticas.

El informe muestra que el crecimiento de la morosidad tiene, comparativamente, menos peso en el AMBA que en el resto del país, y que es un fenómeno que atraviesa a todas las jurisdicciones. Por ejemplo, Neuquén, el caso que se muestra como el ejemplo de la prosperidad económica del modelo de Milei, pasó de una tasa de morosidad del 7,6% hace un año al 14,3%, es decir que se multiplicó. Por otra parte, el desempeño de una provincia minera como San Juan, que tiene el peor registro a nivel nacional, nos indica que aún aquellas jurisdicciones que aprobaron el RIGI y, supuestamente, atrajeron inversiones no pudieron generar empleos con salarios suficientes como para evitar que sus ciudadanos caigan en mora.

De acuerdo con el informe de IAG, los montos de las deudas son comparativamente bajas, con una mediana (es decir el 50%) de personas que adeudan $309.000 o menos. Por el contrario, la mediana (nuevamente, el 50%) de los préstamos que no registran atrasos en los pagos es de más del doble, $668.000. De ello es posible extraer dos conclusiones. En primer lugar, son los sectores de ingresos más bajos en términos comparativos (lo que se evidencia en que acceden a préstamos más pequeños) quienes más problemas tienen en mantenerse al día con los pagos; y en segundo lugar, es que los montos involucrados en los créditos indican que las familias tienen que acceder a mecanismos de endeudamiento para poder financiar gastos corrientes.

El informe sostiene que las principales causas de este aumento de la morosidad tiene que ver, además de la carestía de los salarios, con la caída del ingreso disponible (ingresos totales menos gastos fijos) debido a que las tarifas y los alquileres aumentaron por encima de los salarios, condenando a que las personas dispongan de menos ingresos para hacer frente a sus necesidades. A esto se suma que la caída en el gasto público se centró particularmente en los salarios, la decisión de no homologar paritarias por encima de la inflación y el abandono del salario mínimo, vital y móvil como herramienta para promover aumentos de salarios del sector privado y para el ajuste de las prestaciones sociales.

Inacción oficial

Al momento, no hay una postura oficial por parte del gobierno provincial sobre la temática. En este sentido, Poggi no ha expresado ni una propuesta para aliviar la situación crediticia de los ciudadanos sanluiseños ni para mejorar sus ingresos. Se trata de una situación explosiva que se desarrolla ante la indiferencia oficial.

Quiénes sí se manifestaron fueron funcionarios nacionales, y hubiera sido preferible que no hubieran dicho nada. El ministro de Economía, Luís Caputo, cuando fue consultado sobre el crecimiento de la mora en las familias argentinas, dijo que la situación no le preocupaba porque “el sistema financiero se encuentra solvente”, dado que los préstamos son por montos bajos. Por su parte, el vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que el problema era de “educación financiera”, y que los deudores apostaron a que la inflación iba a licuar las deudas y cómo eso no sucedió ahora no pueden devolver los préstamos. Si bien a esta altura no sorprende la falta de empatía del gobierno, sí resulta llamativo que no vean que el deterioro de los salarios ha hecho que para gran parte de la población el endeudamiento sea casi compulsivo.