Tristeza: A los 77 años, muere el “Indio” Solari.

En la jornada de hoy, se comunicó el deceso de unos de los ídolos máximos de la cultura argentina.

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6/5/20262 min read

Muchas veces, no por esperada, la noticia es más fácil de digerir. En la mañana de hoy, a los 77 años de edad, falleció Carlos Alberto Solari, simplemente el Indio para los millones de argentinas y argentinos que sienten hoy el dolor de su partida.

Fue la voz principal y el letrista de la histórica banda “Patricio Rey y sus redonditos de ricota”, que encarnó diversos momentos de la Argentina moderna. Si bien sus comienzos pueden encontrarse en los primeros años de la dictadura militar, su imagen quedará vinculada con el retorno a la democracia. La decisión de la banda de mantenerse ajenos al circuito de promoción de las grandes discográficas, y apostando a un proceso de independencia comercial y creativa, rápidamente lo posicionó como unos de los principales referentes de la contracultura argentina.

Después de un largo proceso de crecimiento paulatino, la banda alcanzó la masividad en la década de 1990, en dónde se transformó en un espacio de contención y resistencia para miles de adolescentes que habían sido marginados por el Estado neoliberal de menemismo. Frente a un país en donde todo era regido por el Mercado, la impronta autogestiva de los “redondos” era una postura de desafío al sistema. Esto se evidenció en las convocatorias, que no pararon de crecer hasta alcanzar a llenar la cancha de River en una época en que no era común que las bandas locales lo pudieran hacer; y que además lo hicieran sin contar con una multinacional de apoyo.

Espectáculo masivo, los shows de los redondos fueron demonizados por los medios y hostigado por el poder represivo del estado. El punto más negro de su trayectoria llegó en abril de 1991, cuando como consecuencia del accionar policial en el marco de un operativo ilegal fue asesinado Walter David Bulacio de 17 años. Este episodio marcó profundamente a la cultura popular de la década de 1990.

La decisión de resistir el proceso de mercantilización, sumada a su férrea posición de mantener fuera del escrutinio de los medios de comunicación, agigantó su figura hasta alcanzar proporciones míticas.

Después de la ruptura de “Patricio Rey y sus redonditos de ricota” el Indio comenzó un proyecto solista que magnificó su popularidad a niveles insospechados, convirtiéndose cada recital de “Los fundamentalistas del aire acondicionado” en un fenómeno social sin precedentes en nuestro país y, prácticamente, en el mundo. Tocando en distintas ciudades de las provincias argentinas, en muchas oportunidades la cantidad de asistentes al recital multiplicaba varias veces la cantidad de habitantes de esas ciudades. Un ejemplo de ello fue el show en Olavarría que contó con una concurrencia que los organizadores calcularon en 600.000 personas. Para tomar dimensión del número, debemos decir que esa cantidad de personas es superior a la población de 8 provincias argentinas. Se producía allí el famoso “pogo más grande del mundo”, un espectáculo en sí mismo que se producía cuando sonaban los acordes de “Ji Ji Ji”.

Mientras otras bandas argentinas pudieron expandir su popularidad a distintos países, el Indio Solari continúa siendo un fenómeno intrínsecamente argentino. Hay algo profundamente idionsincrático en las letras del Indio que le habla y resuena en las almas argentinas.

Poeta prodigioso, muchas de sus letras se han convertido en consignas a lo largo de los años y han alcanzado la inmortalidad al entrar dentro del inconsciente colectivo de nuestro país. Figura clave de la cultura argentina de los últimos cuarenta años, generaciones de argentinos y argentinas, lo lloran hoy.